Querido diario:
Con Azul todo terminó de la peor manera. Se fue, nunca me dí cuenta que lo hizo, pero sí, se fue y me dejó solo. Qué raro, no? Cuántas personas en mi vida me han dejado solo... y yo sigo aquí, creciendo, aprendiendo, viviendo. Se fue, y no volverá. Ya es feliz sin mí, ya se olvidó de todo lo que vivimos. Pero a mí me cuesta un poco, diario. ¿Por qué me cuesta a mí? ¿Porque estaba enamorado? Quién sabe, quizás sí, quizás no... lo único certero es que no tengo más a Azul. Azul no va a volver. Y eso parte mi corazón en muchas partes, en muchísimas.
Azul, si algún día leés esto, porque tengo el coraje de mostrártelo o porque simplemente lo encontrás con el pasar del tiempo, quiero que sepas que, siempre que pude, quise hacerte feliz, con mis gritos, mis enojos, mis alegrías y mis locuras. Fuiste una persona que marcó mucho en mí, no creo que se borren tus huellas. Quiero que comprendas que si algún día te dije que eras una insoportable o que eras demasiado celosa, nunca te quise perder, nunca quise lastimarte. Simplemente vivo en mi mundo, en un mundo donde a veces todo arde y simplemente reacciono de la peor manera. Pero siempre te quise, y te quiero, Azul. Y siempre lo haré.
Con todo mi amor,
Gonzalo.
¡Gracias por leer! :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario